
Caso mascarillas: acusados declaran ante el Supremo y Aldama sitúa a Pedro Sánchez en el "escalafón 1" de la "banda organizada"

El juicio por el "caso mascarillas" ha dado un vuelco radical tras la comparecencia de Víctor de Aldama. El comisionista, buscando una reducción de su pena, ha reconocido su pertenencia a una supuesta "banda organizada", pero ha alterado la "jerarquía" establecida por la tesis de los investigadores de la Guardia Civil.
Según su testimonio, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ocuparía el "escalafón 1" de la trama, seguido por el exministro José Luis Ábalos en el puesto 2, Koldo García en el 3 y él mismo en la cuarta posición, según recoge EFE.
Aldama ha insistido en que su rol era el de ejecutor de pagos, pero que las decisiones emanaban de niveles superiores. El empresario afirma que Sánchez estaba al tanto de las operativas: "Me dio las gracias en un mitin en 2019 porque sabía perfectamente lo que estaba haciendo", aseveró el acusado.
Mochilas y sobres en el Ministerio de Transportes
Asimismo, Aldama detalló cómo ingresaba al Ministerio de Transportes utilizando el ascensor privado del ministro, portando mochilas que llegaron a contener hasta 350.000 euros en efectivo. "Si llevaba entre 50.000 y 60.000 euros, usaba un sobre; para cantidades más altas, la mochila", relató con precisión.
Las "mordidas" no solo se entregaban en sede oficial. El empresario confesó haber llevado dinero a la residencia particular de Ábalos en bolsas de plástico de supermercado. Según su versión, el exministro guardaba el dinero en un cajón sin siquiera contarlo, manteniendo una actitud de "incomodidad" pero de plena aceptación de los fondos, que Aldama cifra en un total de entre 3,5 y 4 millones de euros repartidos entre Ábalos y Koldo.
La financiación del PSOE y los "gastos fijos"
Uno de los puntos más polémicos de la declaración ha sido el destino de los fondos. Aldama afirmó que, además de las grandes sumas, existía un "sueldo" mensual de 10.000 euros para Ábalos y García destinado a gastos personales: colegios, hipotecas y manutenciones.
No obstante, el empresario subrayó que los acusados siempre le transmitieron que "parte de ese dinero iba para la financiación del PSOE".
Aldama relató que Koldo García le pedía "ayudar" a constructoras para que ganaran licitaciones a cambio de pagos en efectivo, argumentando que el partido necesitaba esos rendimientos. Cuando el empresario preguntó si el presidente Sánchez conocía este mecanismo, la respuesta de Koldo fue tajante: "lo tiene claro y lo sabe".
El papel de Koldo y las claves de "Goblins"
La relación entre los implicados estaba marcada por nombres en clave y una jerarquía de respeto. En el ordenador de Aldama, Ábalos figuraba como "Gran" (el gran jefe), mientras que Koldo García era denominado "Goblins". El empresario justificó este alias por el parecido físico de García con un personaje de película: "un tío alto y feo".
Más allá de las mofas, el poder de Koldo era real. Aldama confesó que el exasesor le pedía que le pagara desde tratamientos médicos para su pareja hasta motocicletas y todoterrenos para "ir sembrando" confianza.
Con información de EFE


Noruega: Mette-Marit entra en lista de trasplante de pulmón y deniegan liberar a su hijo

Diseñan una aplicación para localizar puntos de observación del eclipse de sol en Mallorca



Toledo celebra la histórica procesión del Corpus Christi en su Semana Grande







