El deshielo del Ártico revela un secreto biológico de la Edad de Hielo

Una investigación científica basada en sedimentos congelados de Klondike recupera restos genéticos de plantas y grandes mamíferos desaparecidos, lo que permite reconstruir ecosistemas que existieron hace 700.000 años
Actualidad Sala de redacción
permafrost-artico-revela-adn|Foto: Reuters/Iván Alvarado
permafrost-artico-revela-adn|Foto: Reuters/Iván Alvarado

El aumento global de las temperaturas genera un impacto directo en las regiones polares del planeta. El deshielo del permafrost ártico está dejando al descubierto un archivo biológico excepcional que permanecía congelado desde la última Edad de Hielo.

Un estudio publicado en la revista Nature Communications confirmó la recuperación de ADN antiguo capaz de reconstruir ecosistemas desaparecidos por completo y revelar la evolución detallada de la vida en estas zonas heladas.

La investigación científica centró sus labores en el análisis de excrementos de ardillas terrestres del Ártico (Urocitellus parryii). Estas muestras biológicas específicas se encontraban conservadas en el permafrost de Klondike, una zona ubicada en el territorio canadiense de Yukón. Las pequeñas muestras resguardaban restos genéticos de las plantas consumidas por los roedores, así como de los parásitos que transportaban y de otras especies biológicas que habitaron el mismo entorno.

Los expertos detectaron señales moleculares vinculadas directamente con mamuts, caballos y bisontes antiguos. Una sola deposición orgánica facilitó información de un periodo amplio, situado entre los 14.000 y los 700.000 años de antigüedad.

El potencial de los sedimentos de Yedoma

La zona de Klondike posee acumulaciones de sedimentos denominados Yedoma, una combinación de hielo, partículas finas y materia orgánica. Esta estructura geológica se extiende por Alaska, Siberia y el antiguo puente terrestre de Bering. Los mineros del lugar llaman a este suelo muck y lo retiran habitualmente para alcanzar la grava que contiene oro.

restos-madera-arqueologia-glaciar-noruega-sistema-caza-1500-años|Foto: Universitetsmuseet/UiB/Thomas Bruen Olsen El deshielo en Noruega revela un sistema de caza de 1.500 años

Cuando este terreno sufre un proceso de descongelación, surgen nidos enteros, raíces de hierba entrelazadas, huesos de pequeños mamíferos y restos de grandes ejemplares. Las expediciones han localizado cadáveres momificados de lobos, cráneos de bisonte y colmillos de mamut. Todos estos elementos se mantuvieron protegidos debido a las condiciones de frío extremo, oscuridad total y escasez de oxígeno.

Los avances tecnológicos actuales de secuenciación genética permiten extraer fragmentos de ADN antiguo desde una cucharadita de suelo congelado, superando la dependencia exclusiva de los fósiles visibles tradicionales.

Amenazas para la conservación del patrimonio natural

El suelo helado actúa como una memoria natural que resguarda ARN, proteínas y compuestos microbianos de épocas anteriores a la civilización. Estudios previos en suelos de 30.000 años identificaron genes de resistencia a antibióticos, con mecanismos parecidos a los que complican los tratamientos médicos modernos.

Sin embargo, el calentamiento en el Ártico apresura la destrucción de este registro. El incremento térmico activa microorganismos y libera agua líquida, lo que propicia la descomposición de la materia orgánica antes del deshielo total del suelo. Los científicos encargados del proyecto exigen el desarrollo de más archivos de sedimentos congelados.

Asimismo, solicitan una disminución drástica en las emisiones globales de gases contaminantes para evitar que este patrimonio histórico terrestre se pierda definitivamente antes de recibir un estudio formal profundo.

Con información de El Confidencial

Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email