
La Unesco advierte un riesgo inminente de tsunami en el Mediterráneo

El mar Mediterráneo se enfrenta a la amenaza real de sufrir un tsunami en los próximos años, según los últimos informes científicos publicados por la Unesco. El organismo internacional ha advertido que las condiciones geológicas de la región, concretamente en zonas como la Riviera Francesa, son propicias para el desarrollo de este fenómeno natural.
Los modelos de simulación elaborados por los expertos señalan que, en los escenarios más críticos, las olas gigantescas podrían alcanzar las playas en un margen inferior a los 10 minutos, lo que reduciría de forma drástica los tiempos de reacción y evacuación de las localidades costeras.
Los datos estadísticos recopilados por la organización indican que "existe una probabilidad del 100%" de que el mar Mediterráneo registre el impacto de un "tsunami con olas que superen el metro de altura" en un plazo máximo de "30 años".
Este tipo de catástrofes, vinculadas históricamente a los océanos Pacífico e Índico, encuentran su origen en terremotos marinos, erupciones volcánicas o desplazamientos tectónicos subacuáticos.
Al igual que los torrentes e inundaciones que afectaron a la provincia de Valencia durante la Dana de 2024, la energía liberada por estas corrientes genera inundaciones sumamente destructivas al tocar tierra.
Tiempos de evacuación y zonas de mayor peligro
La peligrosidad de este escenario en Europa radica en la proximidad de las fallas y la velocidad de propagación de las ondas marinas. Si el origen del tsunami se localiza en un deslizamiento submarino o un sismo cercano al litoral, el oleaje tardaría menos de 10 minutos en golpear la Costa Azul.
Por el contrario, si el movimiento telúrico se produce en zonas más alejadas, como la costa norte de África, el tiempo estimado para que el agua llegue a los municipios del sur europeo se ampliaría hasta los 90 minutos, permitiendo un margen de maniobra ligeramente mayor para los servicios de emergencia.
A nivel global, el Mediterráneo se sitúa como la segunda cuenca marítima con mayor cantidad de antecedentes históricos de tsunamis, solo por detrás del océano Pacífico.
La falta de concienciación ciudadana en estas zonas turísticas agrava el riesgo, ya que la población local tiende a considerar la posibilidad de un maremoto como un evento improbable.
Ante esta situación, la Unesco ha puesto en marcha programas específicos destinados a preparar a las comunidades ribereñas y establecer protocolos eficaces de alerta temprana.
Contexto oceanográfico
El mar Mediterráneo es una cuenca semicerrada con una profunda actividad geodinámica debido a la convergencia entre las placas tectónicas euroasiática y africana. Esta interacción constante acumula tensiones mecánicas que históricamente han desencadenado terremotos de gran magnitud y maremotos destructivos en toda la región.
La historia europea documenta varios precedentes graves de estas características. En el año 365, un fuerte seísmo con epicentro en la isla de Creta generó un tsunami que devastó las costas de Grecia, Libia y Egipto, siendo recordado como uno de los sucesos más catastróficos de la Edad Antigua.
Ya en el siglo XX, concretamente en 1908, un terremoto entre Sicilia y Calabria originó una masa de agua que destruyó las ciudades de Messina y Reggio Calabria. El antecedente más cercano se remonta a 2003, cuando un temblor submarino provocó variaciones bruscas en el nivel del mar y fuertes corrientes en el litoral francés.
Con información de El Nacional.cat


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