
¿Pueden Bad Bunny y Selena Gomez subir las ventas de snacks en Estados Unidos?
Yusmary Coccia
¿Qué tienen en común el cantante puertorriqueño Bad Bunny y la actriz y cantante Selena Gómez? No se trata de un nuevo proyecto cinematográfico ni de una canción, sino de la apuesta que están haciendo las grandes marcas de snacks para inspirar a los consumidores estadounidenses y aumentar las ventas.
En las últimas semanas, los reportes de ganancias de empresas grandes como Mondelēz International, PepsiCo y General Mills han encendido las alarmas debido a una clara desaceleración en las ventas en Norteamérica. De acuerdo con los análisis, los compradores están optando por marcas blancas más económicas o, directamente, eliminando los snacks de su lista por considerarlos un gasto prescindible. “Es un momento difícil porque la gente ve que su presupuesto se ajusta y, por mucho que disfruten de los snacks y las marcas les den placer, puede ser algo que eliminen”, explicó Jenny Zegler, directora de la firma de análisis Mintel Food and Drink para CNN.
Mondelēz, la compañía detrás de marcas icónicas como Oreo y Ritz, reportó una caída del 3.5% en sus ingresos en Norteamérica. Sus ejecutivos atribuyeron el resultado a la “ansiedad del consumidor y un cambio hacia productos esenciales”. Un caso emblemático es el de las galletas Ritz, que a pesar de generar $1,500 millones en ventas el año pasado, se mantienen en una tendencia baja. Steven Saenen, presidente de la categoría de snacks salados de Mondelēz, admitió una “desaceleración” en la demanda, lo que ha impulsado a la marca de 91 años a buscar una modernización urgente. La estrategia de Ritz es triple: introducir nuevos sabores audaces (como una versión con miel picante), ofrecer paquetes de mejor valor y, sobre todo, aliarse con la superestrella global Bad Bunny.
Saenen confía en que el artista no solo modernice la marca, sino que impulse las ventas entre la creciente población latina. “Es un verdadero ícono cultural para las audiencias multiculturales e hispanas”, declaró Saenen a CNN. “Además, él mismo se declara fanático de la marca Ritz, así que creemos que es una colaboración perfecta”. La asociación, que incluyó un anuncio en el Super Bowl y el patrocinio de su residencia en Puerto Rico, busca crear una conexión auténtica con los fans.
Por su parte, Oreo, otro producto de la compañía Mondelēz, replicó la fórmula del artista. Tras sus colaboraciones con Lady Gaga y Post Malone, la marca se alió con Selena Gómez para crear una galleta con sabor a horchata, inspirada en la bebida dulce que la artista adora.
Michelle Deignan, vicepresidenta de Oreo en EE.UU., explicó a CNN que estas alianzas “se han vuelto aún más importantes... Traer colaboraciones creíbles, como la de Selena, hace que valga la pena para los consumidores gastar su dinero ganado con esfuerzo”.
Un portavoz de Mondelēz confirmó que el lanzamiento de la galleta de Gomez fue uno de los tres más grandes de la historia de Oreo, aunque aún es pronto para tener cifras concretas de ventas. La pregunta que ahora se hacen en la industria es si el poder de convicción de estas celebridades logrará lo que las tradicionales campañas publicitarias no han podido, devolver el placer de un simple snack a los hogares estadounidenses.





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