
Hong Kong suspendió subasta de reliquias de Buda tras reclamos de repatriación de la India
Yusmary Coccia
Un intenso debate sobre patrimonio cultural, colonialismo y derechos religiosos estalló esta semana después de que el gobierno de la India lograra la suspensión de una millonaria subasta de reliquias encontradas junto a los restos del Buda histórico.
La prestigiosa casa de subastas Sotheby’s en Hong Kong anunció el miércoles la postergación indefinida de la venta de 300 objetos sagrados entre ellos fragmentos óseos atribuidos al mismo Buda, tras recibir una notificación legal de Nueva Delhi exigiendo su inmediata repatriación.
La colección, valorada en aproximadamente 100 millones de dólares (88 millones de euros), incluye cofres relicarios, joyas de piedras preciosas y restos óseos que, según expertos, fueron enterrados entre los años 240 y 200 a.C. en Piprahwa, un sitio arqueológico del actual estado indio de Uttar Pradesh, considerado por muchos como la tierra natal de Siddhartha Gautama, mejor conocido como Buda.
El origen de estas reliquias se remonta a 1898, cuando el terrateniente británico William Claxton Peppé las descubrió durante una excavación en su propiedad en Piprahwa. Según registros históricos, una parte importante del hallazgo fue entregada al Museo Indio de Calcuta en 1899, quedando bajo protección legal que prohíbe su exportación o venta. Sin embargo, otra porción permaneció en manos de la familia Peppé, generando un vacío legal que ahora enfrenta a herederos, autoridades y la comunidad budista internacional.
Chris Peppé, bisnieto del descubridor y actual custodio de las piezas, defendió en una carta pública que su familia solo conservó "una pequeña fracción autorizada" del tesoro original. "Mi bisabuelo donó las reliquias más importantes, incluidas ofrendas de oro, al museo de Calcuta y al rey de Siam (actual Tailandia)", explicó Peppé. El director de televisión radicado en Los Ángeles, aseguró que durante décadas prestó las piezas gratuitamente a museos como el Metropolitan de Nueva York y el Nacional de Corea, con el fin de "compartir su valor espiritual".
El Ministerio de Cultura indio reaccionó con firmeza al anuncio de la subasta. En un comunicado, acusó a Sotheby’s de violar leyes nacionales y tratados internacionales de la UNESCO sobre protección de patrimonio. "Estas reliquias no son simples antigüedades, sino objetos de profunda veneración para 500 millones de budistas", declaró un portavoz gubernamental.
La estrategia de Nueva Delhi incluyó movilizar a sus embajadas en Londres y Hong Kong para presionar por la cancelación, ordenar a la Unidad de Inteligencia Financiera rastrear posibles transacciones ilegales y exigir una disculpa pública a Sotheby’s y a la familia Peppé por "lucrar con símbolos religiosos".
Fuentes diplomáticas revelaron que la India incluso amenazó con iniciar una campaña global comparando el caso con el de los "Mármoles del Partenón", reclamados por Grecia al British Museum.
Mientras organizaciones budistas celebraron la suspensión, algunos académicos cuestionan la autenticidad de los fragmentos óseos. "No hay pruebas científicas concluyentes que vinculen estos restos con Buda", señaló el arqueólogo británico Neil Silberman. No obstante, para millones de fieles, su valor simbólico es incuestionable.
Sotheby’s, por su parte, evitó pronunciarse sobre el fondo del conflicto, limitándose a afirmar que la postergación busca "facilitar el diálogo". Analistas sugieren que la casa de subastas teme un efecto dominó: solo en sus catálogos hay 1,200 objetos indios con procedencia cuestionable.
El caso Piprahwa ocurre en un momento de creciente presión para devolver objetos sacados durante la era colonial. En 2022, Alemania comenzó a restituir bronces de Benín a Nigeria, y este año, el Vaticano devolvió tres fragmentos del Partenón a Atenas.
Para el profesor Rajiv Malhotra, experto en patrimonio asiático, "esta suspensión marca un punto de inflexión. Las casas de subastas ya no pueden ignorar las demandas de excolonias". Mientras, Chris Peppé insiste en que su objetivo nunca fue el lucro.


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