
Lo último de la inteligencia artificial: influencers virtuales
La industria de los influencers virtuales arrasa en el mundo de la digitalización. Por medio de la inteligencia artificial, los nuevos influencers parecen humanos “de carne y hueso”, ganan millones de seguidores y son modelos de campañas publicitarias.
En diálogo con Canal E, la especialista en lujos y economía, María Ezcurra expresó que, “es verdaderamente muy difícil, a pesar de que en sus cuentas figura la aclaración de que fueron creados por inteligencia artificial, darse cuenta que no son reales”.
Según Ezcurra, las agencias de publicidad están utilizando a las influencers virtuales cada vez más porque, entre otras cosas, “son mucho más económicas que una modelo real”. Y ejemplifica: “Si tienen que hacer una campaña en París, se ahorran pasajes, estadía y demás costos”.
Para la especialista, en esta cuestión entran a ponerse en juego otros factores como la ética y la relación con una “belleza hegemónica” porque estas modelos fueron creadas para mostrarse “perfectas”. Y continuó: “Hay una serie de cuestiones, sobre todo para los seguidores adolescentes que están formando su imagen”.
La industria de los influencers virtuales arrasa en el mundo de la digitalización. Por medio de la inteligencia artificial, los nuevos influencers parecen humanos “de carne y hueso”, ganan millones de seguidores y son modelos de campañas publicitarias.
En diálogo con Canal E, la especialista en lujos y economía, María Ezcurra expresó que, “es verdaderamente muy difícil, a pesar de que en sus cuentas figura la aclaración de que fueron creados por inteligencia artificial, darse cuenta que no son reales”.
Según Ezcurra, las agencias de publicidad están utilizando a las influencers virtuales cada vez más porque, entre otras cosas, “son mucho más económicas que una modelo real”. Y ejemplifica: “Si tienen que hacer una campaña en París, se ahorran pasajes, estadía y demás costos”.
Para la especialista, en esta cuestión entran a ponerse en juego otros factores como la ética y la relación con una “belleza hegemónica” porque estas modelos fueron creadas para mostrarse “perfectas”. Y continuó: “Hay una serie de cuestiones, sobre todo para los seguidores adolescentes que están formando su imagen”.
El fenómeno de los influencers virtuales no es completamente nuevo, pero su crecimiento se ha acelerado en los últimos años gracias a los avances de la inteligencia artificial y las herramientas de creación digital. Estas figuras son capaces de generar contenido de manera constante, interactuar con comunidades de seguidores y participar en campañas comerciales para marcas de distintos sectores, desde la moda y la cosmética hasta la tecnología y el entretenimiento.
La expansión de estas personalidades digitales está transformando la forma en que las empresas entienden el marketing de influencia. Mientras que los creadores de contenido tradicionales deben gestionar agendas, desplazamientos y compromisos personales, los personajes virtuales pueden adaptarse a cualquier campaña y aparecer en cualquier escenario mediante procesos de diseño digital. Esto ha despertado el interés de numerosas compañías que buscan optimizar recursos y mantener un control total sobre la imagen que proyectan.
Sin embargo, la creciente popularidad de estos perfiles también ha abierto un debate sobre la autenticidad en las redes sociales. Para muchos usuarios, una de las claves del éxito de los influencers tradicionales radica en la posibilidad de sentirse identificados con experiencias reales, emociones y vivencias cotidianas. La aparición de personajes completamente generados por ordenador plantea interrogantes sobre cómo evolucionará esta relación entre creadores y audiencias en los próximos años.
Otro aspecto que genera discusión es el impacto que estas figuras pueden tener sobre los estándares de imagen. Al tratarse de personajes diseñados digitalmente, es posible modificar cada detalle de su apariencia física, desde los rasgos faciales hasta la complexión corporal o el estilo de vida que muestran en sus publicaciones. Algunos expertos consideran que esto podría reforzar expectativas poco realistas sobre la apariencia personal, especialmente entre usuarios jóvenes que consumen gran cantidad de contenido en plataformas digitales.
A ello se suma el debate sobre la transparencia. Aunque muchas de estas cuentas indican que han sido creadas mediante inteligencia artificial, no siempre resulta sencillo para todos los usuarios distinguir entre una persona real y un personaje digital. Esta situación ha llevado a especialistas en comunicación y tecnología a plantear la necesidad de reforzar la educación digital y fomentar una comprensión más crítica de los contenidos que circulan en internet.
Paralelamente, el desarrollo de los influencers virtuales está dando lugar a nuevas oportunidades profesionales. Diseñadores gráficos, expertos en inteligencia artificial, programadores, especialistas en marketing y creativos publicitarios participan en la construcción y gestión de estos personajes. Detrás de cada perfil suele existir un equipo multidisciplinario encargado de planificar estrategias, crear contenidos y gestionar la interacción con los seguidores.
Todo indica que la presencia de estas figuras continuará aumentando a medida que la tecnología evolucione. Aunque el debate sobre sus implicaciones éticas, sociales y comerciales sigue abierto, los influencers virtuales ya forman parte de una tendencia que está redefiniendo el ecosistema digital y la manera en que marcas y consumidores se relacionan en las redes sociales.
Fuente : Canal 26


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