
Toledo celebra la histórica procesión del Corpus Christi en su Semana Grande

Toledo vive este jueves 4 de junio su jornada litúrgica y cultural más destacada con la celebración de la procesión del Corpus Christi. Esta festividad, que cuenta con el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 1980, congrega cada año a miles de ciudadanos y visitantes en el casco histórico de la ciudad.
El origen de este acontecimiento religioso e institucional se remonta al siglo XIII, cuando el Papa Urbano IV instituyó la conmemoración en el año 1264 a través de la bula Transiturus de hoc mundo con el propósito de rendir culto público a la Eucaristía, tal como explica el portal histórico de Puy du Fou España.
La capital castellanomanchega consolidó esta herencia a partir del siglo XV tras recibir su catedral el título de Catedral Primada. Los registros históricos de Wikipedia detallan que, si bien la legislación laboral modificó los calendarios festivos en la década de 1990, la iglesia local recuperó de manera definitiva la jornada del jueves en 2010 para mantener la vigencia del calendario litúrgico hispano-mozárabe.
Las actividades del día comienzan desde el amanecer con el tradicional desfile de la Tarasca, los gigantones y los cabezudos, que recorren las vías principales antes del inicio del acto oficial.
Un itinerario ornamental de 1.700 metros
La salida de la Custodia de Arfe se realiza desde el interior de la catedral a través de la denominada Puerta Llana tras la conclusión de la misa capitular de las 10:00 horas.
El trayecto procesional tiene una extensión fija de 1,7 kilómetros y cuenta con una infraestructura decorativa gestionada por la Junta pro-Corpus. El trazado recorre puntos estratégicos como las calles Cardenal Cisneros, Comercio, la Plaza de Zocodover —lugar donde el arzobispo primado realiza la alocución y bendición comunitaria—, la Plaza de San Vicente y la Plaza del Ayuntamiento antes de retornar al templo principal.
Para el adorno y acondicionamiento de las fachadas, el ayuntamiento y los colectivos vecinales han distribuido más de 6.000 piezas ornamentales que incluyen tapices centenarios, guirnaldas, faroles de forja, reposteros y estandartes.
Las crónicas de RTVE señalan que un equipo integrado por 70 profesionales de la floristería procedentes de diversas comunidades autónomas, como Andalucía y Murcia, se ha encargado de la ornamentación floral de las calles de la carrera, las cuales se cubren además con tomillo y romero.
El atractivo patrimonial de los patios toledanos
El impacto cultural de esta festividad se complementa con la apertura anual de las estructuras arquitectónicas residenciales del centro urbano.
Durante toda la Semana Grande, la ciudadanía puede acceder a un circuito compuesto por 46 patios, distribuidos entre 22 espacios de titularidad pública y 24 recintos de carácter privado, algunos de los cuales se incorporan por primera vez al itinerario general en calles como Alfileritos.
El mantenimiento de estas tradiciones arquitectónicas y religiosas sirve como motor de preservación del patrimonio histórico de la ciudad.
Entre las muestras artísticas de este año sobresale la decoración del patio de la Delegación del Gobierno, cuya ambientación rinde homenaje a los bordados tradicionales del Corpus de Lagartera mediante la exhibición de piezas textiles y colchas antiguas, consolidando el valor de la artesanía textil de la provincia dentro de las celebraciones de la capital.





Toledo celebra la histórica procesión del Corpus Christi en su Semana Grande

España escala posición en el ranking mundial de personas con grandes fortunas







