
El caos del sistema biométrico EES amenaza el turismo europeo

El debut del Sistema de Entrada y Salida (EES) el pasado 10 de abril ha transformado el tránsito de viajeros extracomunitarios en una carrera de obstáculos. Ante la amenaza de un bloqueo total en plena temporada alta, el Gobierno de Grecia ha optado por una suspensión estratégica de los controles biométricos.
Esta decisión busca garantizar la fluidez de sus aeropuertos y evitar las escenas de saturación que ya se reportan en el litoral mediterráneo. Medios británicos como el Daily Mail han señalado que países como Francia, Portugal y España podrían verse obligados a seguir los pasos de Atenas para proteger su competitividad turística.
La crisis en España: esperas de tres horas y aviones vacíos
En los aeropuertos nacionales, la realidad post-Brexit se ha hecho tangible de la forma más abrupta. Según denuncian organizaciones como ACI-Europe y Airlines for Europe (A4E), que recoge Visa HQ, el pasado sábado 11 de abril se registraron colas de hasta tres horas en el control de pasaportes de Palma de Mallorca.
La gravedad de la situación alcanzó niveles críticos cuando varios vuelos hacia el Reino Unido despegaron con asientos vacíos; las puertas de embarque cerraron mientras los pasajeros seguían atrapados en el registro biométrico de inmigración. Este escenario ha puesto en alerta a los hoteleros baleares, quienes temen una caída en las reservas de última hora.
El núcleo del conflicto reside en el reemplazo de los sellos manuales por la captura de huellas dactilares e imágenes faciales. Aunque Bruselas sostiene que el sistema agilizará el procesamiento a largo plazo y mejorará la seguridad, la curva de aprendizaje está resultando "pronunciada".
Oliver Jankovec, director general de ACI-Europe, ha instado formalmente a la Comisión Europea a otorgar a los Estados miembros la facultad de activar un “interruptor de emergencia” para suspender el sistema cuando la saturación supere los límites operativos. Hasta el momento, el Ejecutivo comunitario solo ha reconocido "dificultades técnicas" sin ofrecer soluciones inmediatas.
Impacto en el viajero corporativo
El EES afecta a todos los ciudadanos de fuera de la UE y del espacio Schengen —incluidos británicos, estadounidenses y viajeros de negocios— que realicen estancias cortas de hasta 90 días, según recoge Euronews.
Para el sector de los viajes corporativos, esto implica una reconfiguración de costes y tiempos; las multinacionales ya están siendo advertidas de añadir hasta cuatro horas de margen entre vuelos intercontinentales y domésticos en hubs como Madrid o Barcelona.
Seamus McCauley, de Holiday Extras, advierte que "los países no se quedarán de brazos cruzados" mientras observan cómo Grecia capta el flujo turístico al ofrecer una entrada más ágil.
La evolución del control migratorio europeo
El Sistema de Entradas y Salidas (EES) comenzó su fase de implementación gradual en octubre del año pasado en 29 países europeos, culminando su despliegue total este abril de 2026.
Su objetivo principal es erradicar el fraude de documentos y monitorizar de forma automática el tiempo de estancia de los visitantes extranjeros para detectar irregularidades. Solo durante su fase piloto, la Comisión Europea informó que más de 24.000 personas vieron denegado su acceso y se identificaron 600 riesgos para la seguridad. Países como Irlanda y Chipre mantienen por ahora su exclusión del sistema, conservando el sellado manual de pasaportes.
Con información de AS


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