Las mujeres viven más pero pasan un cuarto de su vida enfermas, según estudios

Informes de la Sociedad Española de Epidemiología alertan sobre la brecha de género sanitaria: las mujeres alcanzan una mayor longevidad, pero experimentan más años de discapacidad y patologías crónicas no mortales
Salud y Bienestar Camila Vera
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La esperanza de vida a nivel global ha registrado un incremento histórico en las últimas décadas, pasando de una media de 43 años en la década de 1950 a los 73 años en la actualidad. Sin embargo, este progreso no se distribuye de manera equitativa.

Expertos internacionales advierten sobre una paradoja sanitaria estructural: las mujeres presentan una mayor longevidad que los hombres, pero pasan una cuarta parte de su existencia con un estado de salud deficiente.

Esta brecha de género se impone sobre otros factores de desigualdad social como el nivel de renta, la ocupación laboral o el lugar de residencia.

La paradoja de la longevidad sin calidad de vida

Durante la XLIV Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), la exconsejera de Salud de la Comisión Europea, Isabel de la Mata, expuso que el sexo es el determinante de desigualdad más persistente en el ámbito sanitario.

Según los datos presentados en el foro e informados por la agencia EFE, en España la expectativa de vida de las mujeres alcanza los 86 años frente a los 81 de los varones.

Pese a esta ventaja estadística, ambos sexos comparten la misma media de tiempo con buena salud: apenas 62 años. Esto significa que las mujeres soportan los años adicionales de supervivencia bajo el impacto de dolencias físicas y discapacidades.

Esta realidad se traduce en que la población femenina experimenta tasas superiores de patologías crónicas no letales. De acuerdo con las investigaciones publicadas por la BBC, las mujeres padecen con mayor frecuencia trastornos depresivos, migrañas crónicas y dolor lumbar.

investigadores-analizando-muestras-de-adn-en-un-laboratorio-medico-de-alta-tecnologiaNuevos hallazgos científicos revelan por qué envejecemos a ritmos diferentes

Las razones combinan una respuesta inmunitaria más intensa —que predispone al desarrollo de enfermedades inflamatorias y autoinmunes— con un sistema óseo y muscular menos robusto que el de los hombres, lo que incrementa el riesgo de sufrir discapacidades con el paso del tiempo.

Factores biológicos y el papel de las hormonas

El componente hormonal juega un rol protector clave durante la juventud, pero marca un punto de inflexión con la edad. La profesora Consuelo Borrás, fisióloga de la Universidad de Valencia, detalla en los informes de la corporación británica que los estrógenos funcionan como un potente antioxidante que contrarresta los radicales libres y regula el sistema inmune.

La pérdida de esta protección durante la menopausia altera diversas funciones corporales, acelerando procesos como la osteoporosis.

A nivel internacional, las diferencias en la expectativa de vida se manifiestan tanto entre países como en el ámbito local.

Mientras que en naciones como España o Japón la media supera los 83 años, en países africanos como Nigeria o Chad se sitúa por debajo de los 65 años.

Incluso dentro del territorio español existen asimetrías geográficas notables reportadas por la cadena COPE, donde la probabilidad de llegar a ser centenario es del 11% en las comunidades del norte frente a solo un 4% en las regiones del sur.

Los expertos insisten en que estas desigualdades no son un destino biológico inevitable. Tanto los condicionantes genéticos como las brechas territoriales se ven profundamente influenciados por el entorno social, la alimentación, el manejo del estrés y la actividad física, factores esenciales para lograr que una vida más larga signifique, de forma efectiva, una vida mejor.

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