Rusia e Israel exigen a Sánchez pruebas tras vincularles con la crisis migratoria de Ceuta

Las diplomacias de Rusia e Israel rechazan las declaraciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que vinculaban a ambos países con campañas de desinformación, mientras Moncloa insiste en que dispone de informes que confirman la injerencia digital
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Rusia e Israel exigen a Sánchez pruebas de la crisis de Ceuta
Rusia e Israel exigen a Sánchez pruebas de la crisis de Ceuta

El choque diplomático desencadenado tras la reciente crisis migratoria en la ciudad autónoma de Ceuta ha escalado en las últimas horas con la respuesta oficial de la Federación Rusa y el Estado de Israel.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha solicitado al Ejecutivo español la presentación de evidencias verificables que demuestren su supuesta participación en campañas de desestabilización digital orientadas a amplificar el flujo migratorio irregular

Este requerimiento se suma a las duras críticas vertidas por las autoridades israelíes, que tachan de infundadas las manifestaciones realizadas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La controversia tiene su origen en las declaraciones del jefe del Ejecutivo, en las que sugirió que las posiciones adoptadas por España en materia de política exterior habrían motivado a actores internacionales a promover "bulos y desinformación" a través de redes sociales para "fracturar" la cohesión social y política en la Unión Europea.

La exigencia de Moscú y el desmentido diplomático de Israel

Desde la portavocía de Exteriores de Rusia, encabezada por la portavoz María Zajárova, se ha recalcado que cualquier atribución de responsabilidad debe sustentarse en datos contrastados, fechas y nombres concretos antes de otorgarle validez institucional.

"Cuando hay acusaciones debe haber hechos concretos que después requieren verificación. Sólo después de esto se puede hablar sobre una acusación que, de alguna forma, pueda ser tomada en serio, sin hechos, sin materiales respaldados con cifras, fechas y nombres, simplemente no hay nada de qué hablar", ha dicho Zajárova.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al rey Felipe VI|Foto: Europa Press Sánchez comete un error sobre el reinado de Felipe VI al abordar la visita a Ceuta

Las autoridades rusas señalan que la vía adecuada para abordar estas suspicacias habría sido el canal diplomático directo entre Madrid y Moscú, en lugar de recurrir a pronunciamientos públicos sin documentación de respaldo.

Asimismo, recuerdan que la gestión de los flujos migratorios en las fronteras comunitarias responde a dinámicas estructurales de la propia política europea.

Por su parte, el titular de la cartera de Exteriores de Israel ha rechazado categóricamente la vinculación de Tel Aviv con la difusión de información engañosa sobre los acontecimientos del 30 y 31 de julio.

Las autoridades israelíes califican las acusaciones de maniobra distractora frente a la gestión de la crisis en el territorio ceutí, rechazando de plano cualquier implicación en estrategias de guerra informativa.

"Volvió a mentir, acusando, sorprendentemente, a Israel de difundir información engañosa sobre los acontecimientos de Ceuta. Esto es una mentira descarada", señaló el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, en un mensaje en su cuenta de X. 

Moncloa ratifica la existencia de informes de inteligencia

Frente a las objeciones planteadas por ambas potencias, el Gobierno de España ha reafirmado su postura a través de la portavocía oficial. El Ejecutivo sostiene que trabaja sobre la base de análisis e "informes internos" elaborados por Asuntos Exteriores, los cuales señalarían a "foros digitales" radicados en ambos países como difusores de narrativas desestabilizadoras.

Según la versión gubernamental, estas plataformas habrían actuado como catalizadores de polarización tras las entradas masivas registradas a finales de julio.

El Ejecutivo insiste en que no existen indicios que apunten a la participación de las autoridades de Marruecos en la orquestación del episodio fronterizo, focalizando la responsabilidad de las campañas de intoxicación mediática en redes ultra e influencias externas.

La Comisión Europea ya había calificado con anterioridad a determinados actores digitales como focos de desinformación en el marco de este conflicto, manteniendo abierto el debate sobre la seguridad y el control de datos en la frontera sur.

Con información de 20minutos

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