Noruega: multa de 4.000 euros por despertar a un oso polar con una sirena

Las autoridades del archipiélago noruego de Svalbard imponen una dura sanción económica a un navegante por alterar de forma deliberada el descanso de un oso polar dormido en la costa, vulnerando las estrictas leyes medioambientales de la región
Actualidad Sala de redacción
Osos polares descansando sobre una superficie rocosa
Osos polares descansando sobre una superficie rocosa

Un incidente en las heladas aguas de Noruega ha vuelto a poner de manifiesto el rigor de las leyes de conservación árticas. Un tripulante que navegaba junto a las costas del archipiélago noruego de Svalbard ha sido sancionado con una multa de 50.000 coronas noruegas (algo más de 4.000 euros) tras utilizar la sirena de su barco para despertar a un oso polar que descansaba en la orilla.

El suceso se produjo en un fiordo situado en el sector norte de este conjunto de islas. Mientras la embarcación transitaba cerca de la costa, el marinero activó voluntariamente la sirena de niebla en las inmediaciones del animal dormido.

El fuerte estruendo provocó que el mamífero se sobresaltara de inmediato y abandonara el lugar para desplazarse hacia una zona más alejada del litoral.

Evaluación oficial y castigo a una perturbación deliberada

Tras llevar a cabo una exhaustiva investigación de lo sucedido, las autoridades insulares determinaron que la tripulación ya había avistado previamente al animal y que la activación del dispositivo sonoro se realizó sin que existiera ningún motivo real de peligro o emergencia de navegación.

Por ello, el gobierno local consideró la acción como una perturbación intencionada de la conducta de la fauna protegida.

Una mamá y su cachorro oso polar - (Canadá) La Vanguardia/Erinn Hermsen Una mamá y su cachorro del año cerca de Churchill, Manitoba (Canadá) Erinn HermsenOsos polares del Ártico: la mitad han desaparecidos y otros están mucho más flacos

La normativa del territorio de Svalbard es sumamente estricta en lo que respecta a la interacción humana con la fauna local. Con una población estimada de más de 3.000 osos polares, la región alberga una de las colonias más importantes del planeta.

Las leyes locales prohíben taxativamente acosar, seguir o molestar a estos animales bajo cualquier circunstancia que rompa su equilibrio natural.

Un impacto crítico para la supervivencia durante el verano

Más allá del susto inicial, los biólogos y expertos en fauna silvestre advierten que este tipo de interrupciones representan una amenaza directa para la vida del animal.

Durante la temporada estival, la descongelación del hielo marino reduce de forma drástica el acceso de los carnívoros a sus fuentes habituales de alimento.

Por esta razón, los ejemplares pasan gran parte del verano en un estado de reposo prolongado para ahorrar energía y minimizar el gasto calórico mientras dura la escasez de presas. Despertar abruptamente a un ejemplar e incitarlo a desplazarse supone un desgaste energético innecesario que puede comprometer gravemente su salud en una época de ayuno forzado.

Un mensaje disuasorio para el turismo y la navegación

Desde la organización especialista Polar Bears International han celebrado la contundencia de la resolución gubernamental, señalando que el castigo económico sienta un precedente fundamental.

La medida busca enviar un mensaje claro y disuasorio a las embarcaciones recreativas, cruceros turísticos y expediciones comerciales que navegan por el Ártico.

Las autoridades de la región reiteran que la conservación de las especies en peligro de extinción primará siempre sobre las actividades recreativas. Con esta sanción ejemplar, Svalbard reafirma su compromiso absoluto con la protección de su ecosistema frente al impacto de la presencia humana.

Con información de AS

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