
Científicos calculan la fecha en que la Tierra tendrá 25 horas

La medición del tiempo en la Tierra se organiza bajo el concepto inamovible de las 24 horas diarias. Sin embargo, diversas investigaciones geológicas y espaciales de las últimas décadas demuestran que la velocidad de rotación del planeta no es completamente estable, sino que experimenta un proceso de ralentización progresiva.
De acuerdo con los análisis astronómicos difundidos por el diario Diario AS, el rozamiento generado por los movimientos de las mareas, cuya causa principal es la fuerza de atracción de la Luna, ejerce un efecto de frenado continuo sobre la corteza terrestre.
Los datos históricos recopilados mediante observaciones de alta precisión y el uso de relojes atómicos indican que la duración del día solar se incrementa de media unos 2,4 milisegundos por cada siglo transcurrido.
Aunque este cambio es imperceptible a escala humana, los registros científicos revelan que la duración de las jornadas ha variado de manera sustancial desde el origen del planeta hace 4.500 millones de años, cuando los giros duraban únicamente seis horas.
Con el posterior alejamiento de la Luna, los períodos se extendieron a 19 horas hace 1.500 millones de años, alcanzando casi las 22 horas durante la era del Precámbrico.
El factor de la crisis climática en el movimiento
A los factores astronómicos clásicos se ha sumado recientemente una nueva variable de origen antrópico. Proyectos de monitorización financiados por la agencia espacial estadounidense NASA, que recoge 20minutos, han confirmado que el calentamiento global influye de forma directa en el comportamiento de la masa del planeta.
El deshielo acelerado de los glaciares polares, el aumento generalizado del nivel del mar y la pérdida masiva de agua subterránea alteran la distribución del peso terrestre, lo que desvía el eje de rotación y desacelera la velocidad del giro.
Los investigadores explican esta deformación de la masa a través de la física elemental, comparándola con el movimiento de una patinadora sobre hielo: la deportista reduce su velocidad de giro de forma inmediata cuando extiende los brazos hacia fuera.
Al desplazarse grandes masas de agua congelada desde los polos hacia las regiones ecuatoriales, la Tierra se ensancha mínimamente, lo que provoca que precise de un mayor tiempo para completar una vuelta sobre su propio eje.
Los modelos matemáticos proyectan que, bajo las condiciones actuales, los días acumularán una hora extra dentro de unos 200 millones de años.
Definición física del tiempo
La definición exacta de la unidad de medida del día civil se gestiona bajo el Sistema Internacional de Unidades y equivale a 86.400 segundos.
La enciclopedia Wikipedia detalla que este cálculo se estableció de forma oficial en 1967 a partir de transiciones electrónicas atómicas, dejando atrás el viejo sistema basado en el movimiento orbital del año 1900.
Esta estructura horaria regula de forma directa los ciclos biológicos o ritmos circadianos de la gran mayoría de las especies vivas de la Tierra. Toda alteración en el ciclo de luz y oscuridad repercute a largo plazo en las pautas naturales de descanso, alimentación y reproducción.
Las autoridades astronómicas aclaran que estas variaciones temporales requieren en ocasiones la adición de segundos bisiestos en el Tiempo universal coordinado (UTC) para mantener la sincronía del planeta, garantizando que los sistemas tecnológicos de posicionamiento global y las redes de telecomunicaciones sigan funcionando sin desajustes.






El Charco Azul de Chulilla: la espectacular piscina natural oculta en Valencia



Jennifer López: entre el éxito de su nueva película y el lujo de su mansión




