
Combinar cardio y pesas reduce la presión arterial durante todo el día

La optimización de los hábitos diarios representa la herramienta no farmacológica más potente para combatir las patologías cardiovasculares crónicas y mitigar el impacto del estrés cotidiano.
Un reciente estudio de datos agrupados liderado por el Centro de Investigaciones Clínicas del Hospital de Clínicas de Porto Alegre (Brasil) determinó que el entrenamiento estructurado que combina ejercicio aeróbico y de resistencia (pesas), junto con el entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT), es la estrategia más eficaz para reducir la presión arterial de forma sostenida durante 24 horas.
La investigación, publicada en la revista científica internacional British Journal of Sports Medicine, que recoge Europa Press, ofrece pautas claras para el tratamiento de la hipertensión, una condición que la Sociedad Europea de Cardiología establece formalmente cuando las lecturas clínicas regulares superan los 140/90 mmHg.
Para llegar a estas conclusiones, los científicos examinaron ensayos clínicos controlados realizados entre noviembre de 2024 y agosto de 2025, agrupando una muestra estadística de 31 ensayos con la participación de 1.345 personas.
Los resultados del metaanálisis en red demostraron que el ejercicio combinado (cardio y fuerza) logra disminuir la presión arterial sistólica en un promedio de 6,18 mmHg a lo largo del día.
Por su parte, el protocolo HIIT reportó un descenso de 5,71 mmHg, mientras que el entrenamiento aeróbico exclusivo se situó en una reducción de 4,73 mmHg. En cuanto a la presión arterial diastólica, el entrenamiento interválico de alta intensidad encabezó las reducciones con 4,64 mmHg, seguido de cerca por el pilates con un descenso de 4,18 mmHg.
La diversificación de los estímulos físicos no solo impacta positivamente en el sistema circulatorio, sino que actúa de forma directa sobre los desencadenantes emocionales que alteran los parámetros bioquímicos de nuestro cuerpo de manera constante.
Este abordaje integral de la salud física encuentra un complemento indispensable en la gestión de los factores de riesgo psicosociales como el estrés.
Durante una entrevista con la sección de salud de la agencia Europa Press, la doctora en Psicología y profesora de la Universidad de Valladolid, Begoña G. Larrauri, explicó que el sentido del humor y las relaciones interpersonales saludables son herramientas fundamentales y poco valoradas para mitigar el cortisol.
El uso del humor permite reinterpretar las amenazas del entorno mediante la corteza cerebral, lo que reduce el impacto de los contratiempos cotidianos sobre el organismo.
La combinación de una rutina física mixta y un entorno socioafectivo de calidad mitiga las fluctuaciones tensionales registradas en los monitoreos ambulatorios de 24 horas, que son los indicadores más fiables para predecir dolencias cardíacas graves.
De este modo, la práctica clínica actual empieza a orientar las pautas médicas no solo hacia la prescripción de fármacos específicos, sino hacia una reestructuración de los hábitos de vida donde el entrenamiento de fuerza, la actividad cardiovascular regular y una mentalidad flexible frente a las presiones del entorno configuran el verdadero escudo protector para la salud integral del paciente.


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