Los preservativos subirán un 30% por la guerra en Irán

Karex, el gigante malasio que provee a marcas de preservativos como Durex y Trojan, traslada a los consumidores el encarecimiento del caucho y los retrasos en el transporte marítimo
Actualidad Sala de redacción
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El impacto económico de la guerra en Oriente Medio ha alcanzado un sector inesperado: la salud sexual. Karex Berhad, el mayor fabricante de preservativos del mundo, ha confirmado sus planes de incrementar los precios de sus productos entre un 20% y un 30%.

Esta medida, que responde a las persistentes interrupciones en la cadena de suministro global, afectará directamente a gigantes del mercado como Durex y Trojan, así como a organismos internacionales de la talla de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) y el Servicio Nacional de Salud británico (NHS).

La decisión de la compañía de origen malasio se fundamenta en una vulnerabilidad estructural de sus costes operativos. Según declaraciones de Goh Miah Kiat, CEO de la firma, a la agencia Reuters, la situación es "extremadamente frágil" debido al elevado coste de los insumos.

"No nos queda más remedio que trasladar estos gastos a los clientes en este momento", ha señalado el directivo, quien incluso ha dejado la puerta abierta a que el ajuste final supere el 30% si la inestabilidad en el golfo Pérsico no remite en el corto plazo.

El encarecimiento no solo afecta a la materia prima principal. El conflicto bélico ha disparado el precio del caucho sintético y el nitrilo, componentes esenciales en la fabricación de preservativos modernos, además de incrementar los costes de productos petroquímicos como el aceite de silicona, utilizado en los lubricantes.

Exhibición de un condón de 200 años en el Museo Nacional de Ámsterdam | Foto: EFE/ Albertine Dijkema El Rijksmuseum de Ámsterdam exhibe a partir de este martes un condón realizado alrededor de 1830, con una estampa erótica. Estampa erótica: Museo Nacional de Ámsterdam exhibe un condón de 200 años de una monja y tres clérigos

A esto se suma el aumento en el precio de los materiales de embalaje y cartón, creando una tormenta perfecta de costes que asfixia los márgenes de beneficio del productor, que lanza al mercado más de 5.000 millones de unidades anualmente.

Paralelamente al reto de los costes, la empresa enfrenta un fenómeno de escasez técnica. Los retrasos en los fletes marítimos han duplicado los tiempos de entrega: los envíos a mercados estratégicos como Europa y Estados Unidos tardan ahora cerca de dos meses, frente a las cuatro semanas habituales.

Esta parálisis ha provocado un repunte inusual del 30% en la demanda este año, ya que los distribuidores finales están agotando sus existencias de seguridad y buscan desesperadamente reponer inventario antes de que los cuellos de botella se agraven.

La dependencia de las rutas de Oriente Medio para la industria petroquímica vuelve a evidenciar la fragilidad de la globalización, donde un conflicto regional puede determinar el precio de productos de higiene básica en los supermercados.

Karex se suma así a una lista creciente de empresas manufactureras que se preparan para bloqueos prolongados en el flujo de energía y suministros. La parálisis en el suministro de materias primas no solo amenaza la rentabilidad corporativa, sino que plantea un desafío para los programas de ayuda global que dependen de estos suministros para combatir enfermedades de transmisión sexual.

Con las negociaciones diplomáticas estancadas, el mercado de la prevención sexual se encamina hacia un período de precios récord impulsado por la geopolítica.

Con información de Expansión 

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