Jennifer Lopez se queda con la mansión de Beverly Hills tras el acuerdo de divorcio con Ben Affleck

La separación entre Jennifer Lopez y Ben Affleck se cerró mediante un acuerdo confidencial que dejó la lujosa residencia de Beverly Hills únicamente en manos de la artista, marcando el cierre definitivo de cualquier activo compartido
Cultura y Ocio Clara Suárez

El proceso de separación entre Jennifer López y Ben Affleck, que se formalizó legalmente a comienzos de 2025 tras meses de negociaciones privadas, se convirtió en uno de los divorcios más seguidos por la prensa internacional.

A diferencia de otras rupturas de alto perfil en Hollywood, la disolución de su matrimonio se resolvió lejos de los tribunales mediáticos, mediante un proceso de mediación confidencial que permitió una división patrimonial sin enfrentamientos públicos.

Pese a que la pareja no había firmado un acuerdo prenupcial antes de contraer matrimonio en 2022, ambos optaron por una solución que evitara litigios prolongados y protegiera sus respectivos intereses económicos.

Un acuerdo sin prenupcial, pero con reparto definido

Según informaciones publicadas por distintos medios especializados, el acuerdo final estableció que cada uno conservaría los ingresos y activos generados de forma individual durante el tiempo que duró el matrimonio. La decisión resultó especialmente relevante, ya que tanto Jennifer López como Ben Affleck lanzaron proyectos de gran envergadura durante esos dos años, lo que consolidó patrimonios independientes de alto valor.

Este enfoque permitió cerrar el proceso sin disputas sobre derechos de autor, contratos audiovisuales o ingresos derivados de producciones cinematográficas y musicales.

La cesión de la mansión de Beverly Hills

El punto más significativo del acuerdo se produjo en torno a la lujosa mansión de Beverly Hills que la pareja adquirió por una cifra cercana a los 60 millones de dólares. Ben Affleck cedió su parte del inmueble, de modo que cualquier futura operación de venta o explotación de la propiedad quedará exclusivamente en manos de Jennifer López.

Jennifer López y Ben Affleck, en una imagen de archivo. EFE/EPA/Etienne LaurentJennifer López y Ben Affleck ya están oficialmente divorciados

La residencia llevaba tiempo en el mercado sin encontrar comprador, una situación que, según fuentes citadas por medios estadounidenses, generó tensiones entre ambos respecto al precio y la estrategia de venta. Mientras Affleck habría mostrado interés en reducir el valor del inmueble para acelerar la transacción y cerrar definitivamente esa etapa personal, López se habría inclinado por mantener un precio elevado, convencida de que la propiedad podía revalorizarse.

Una fuente cercana señaló que el actor “nunca llegó a sentirse cómodo en la casa” y que su prioridad era romper cualquier vínculo material con el matrimonio una vez consumado el divorcio.

Confidencialidad y cierre de activos compartidos

Este movimiento fue interpretado como el paso final para dejar atrás cualquier activo en común. No obstante, el acuerdo de confidencialidad firmado por ambas partes impide conocer si existió una compensación económica privada por la cesión de la mansión o si formó parte de una estrategia más amplia para agilizar la disolución definitiva del vínculo legal.

La cantante, compositora, bailarina y actriz Jennifer Lopez, en un concierto en Pontevedra|Foto: EFE/Lavandeira Jr. Jennifer Lopez inició su gira internacional en Pontevedra

Jennifer Lopez inició su gira internacional en Pontevedra

Lo que sí quedó claro es que, tras este acuerdo, Jennifer Lopez y Ben Affleck dejaron de compartir bienes de alto valor, cerrando así cualquier frente económico pendiente.

La relación tras el divorcio

Después de la firma de los documentos y la confirmación oficial de su divorcio, la relación entre ambos ha transitado por un terreno esencialmente funcional. En los meses posteriores se les vio coincidir en algunos eventos familiares, en especial debido a la estrecha relación entre sus hijos, pero siempre en un marco de cordialidad distante.

Jennifer López ha sido la parte más abierta al hablar públicamente del proceso. En entrevistas concedidas en marzo de 2026, la artista definió la separación como una “necesidad emocional” y aseguró que, por primera vez en décadas, se siente cómoda estando sola, describiendo esta etapa como un periodo de libertad personal y autodescubrimiento.

Caminos separados y perfiles distintos

Ben Affleck, por su parte, ha optado por mantener un perfil mucho más discreto. El actor y director se ha volcado en sus compromisos profesionales, centrando su atención en nuevos proyectos cinematográficos y evitando declaraciones públicas sobre su vida privada.

Fuentes cercanas coinciden en que no existe una enemistad abierta entre ambos, pero sí una voluntad compartida de mantener la comunicación reducida a lo estrictamente necesario.

La etapa conocida como “Bennifer 2.0” quedó así cerrada no solo en el plano legal, con una separación patrimonial cuidadosamente estructurada, sino también en el ámbito personal, donde cada uno ha priorizado su bienestar individual y el de sus respectivos hijos por encima de cualquier narrativa de reconciliación duradera.

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