
Robert Redford: actor de Hollywood y guardián de las montañas de Utah
Yusmary CocciaRobert Redford no solo fue una de las figuras más reconocidas del cine estadounidense. Su nombre, asociado a filmes icónicos como Dos hombres y un destino (1969), El golpe (1973), Memorias de África (1985), Todos los hombres del presidente (1976) o Las aventuras de Jeremiah Johnson (1972), también quedará ligado para siempre a la defensa del medio ambiente, en especial, a la conservación de los bosques y las montañas de Utah, el territorio que eligió como hogar y del que se considera un guardián.
"Cuando me convertí en activista, a comienzos de los 70, trabajando por un agua y un aire limpios, quería hacer lo que fuera para marcar una diferencia", relataba el propio Redford en un cortometraje estrenado en la Cumbre del Clima de París de 2015.
Aunque nació en Santa Mónica, Redford convirtió las montañas de Utah en su refugio y en el epicentro de su batalla ambiental. Por ejemplo, cuando en 1975 se anunció la construcción de una planta nuclear en ese terreno, el actor lo consideró un "desastre potencial" y planteó un debate público que provocó que el proyecto finalmente no prosperara.
En esa misma época puso en marcha el Instituto para Gestión de Recursos, una iniciativa con la que ambicionaba atraer a personas de diferentes ámbitos con el objetivo de lograr un compromiso beneficioso para el medioambiente. A lo largo de su vida prestó su voz, rostro y mensaje a numerosos eventos y cumbres internacionales como el simposio sobre cambio climático global celebrado en el Festival de Cine de Sundance en 1989 o el encuentro de alto nivel en la Asamblea General de Naciones Unidas en 2015.
Además, Redford fue fideicomisario de largo plazo del Natural Resources Defense Council y abogó por leyes históricas como la Clean Air Act y la Clean Water Act, las dos leyes federales más importantes de Estados Unidos para proteger el medio ambiente y la salud pública, destinadas a regular las empresas y compañías para evitar el exceso de contaminación que suelen causar al aire y al agua de la zona.
La famosa reflexión de Redford, mencionada en el festival Sundance captura la esencia de su filosofía: "No hay respuestas fáciles; no hay soluciones claras. Solo está lo que cada uno está dispuesto a hacer". Este legado permanece como un recordatorio de la importancia de la acción individual y colectiva en la protección de los recursos naturales. Además, su legado perdura a través de los paisajes que ayudó a proteger, las organizaciones que construyó y apoyó, y los individuos que inspiró con su defensa y narrativa.
La protección de las montañas y los bosques de Utah no solo es importante por la ayuda que ofrece al regular el clima y combatir el calentamiento global, sino que también permite la subsistencia de las comunidades y la agricultura de la zona al captura la nieve y la lluvia, filtrando el agua que alimenta los ríos, arroyos y mantos acuíferos.
Además los bosques de Utah albergan hábitats vitales para la fauna local,como ciervos mulares, alces y aves y tesoros ecológicos únicos, como Pando, la famosa colonia clonal de álamos temblones en el Bosque Nacional Fishlake, considerada el organismo vivo más grande del mundo en cuanto a peso y biomasa.


La Antártida y Groenlandia perdieron 12,5 billones de toneladas de hielo en 47 años y despiertan alerta

Alemania arrestó al exjefe del servicio de inteligencia por sospecha de alta traición y espionaje



Daniel Sancho podría afrontar sanciones penitenciarias en Tailandia por la filtración de audios

La prórroga de alquileres se aplaza al 15 de noviembre, según publica el BOE

Cristiano Ronaldo se disculpa por abandonar Portugal y asume las consecuencias: "Estaré disponible"

Las 'nepo babies' conquistan la Semana de la Moda de París con sonados debuts




