
Encontraron semillas de la ancestral “flor del amor” en una vasija hitita de 4.000 años
Yusmary CocciaUn equipo arqueológico que realiza trabajos de excavación en el yacimiento de Külhöyük, a poco más de 20 kilómetros al sur del centro de Ankara, identificó restos de semillas de una planta extremadamente rara dentro de una vasija de cerámica de unos 4.000 años de antigüedad. Se trata de la Centaurea tchihatcheffii, conocida popularmente en turco como "sevgi çiçeği" literalmente "flor del amor" o "flor del cariño", una especie que hoy solo sobrevive de forma silvestre en un área protegida de menos de dos mil metros cuadrados cerca de la capital turca.
El hallazgo fue anunciado por el ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nuri Ersoy, a través de su cuenta personal en la red social X, donde calificó el descubrimiento como los restos de semillas más antiguos conocidos de esta planta, ya que la vasija de cerámica encontrada fue datada en torno a la Edad del Bronce Medio, un contexto cronológico cercano al de los primeros reyes hititas y no muy alejado en el tiempo de Hammurabi en Babilonia. De confirmarse, el hallazgo modificaría en varios milenios la presencia documentada de una especie endémica y en peligro crítico de extinción.
El yacimiento de Külhöyük se encuentra en el barrio de Oyaca, dentro del distrito de Gölbaşı. Es un montículo artificial de unos 250 metros de longitud y 22 metros de altura formado por capas sucesivas de ocupación humana a lo largo de milenios. Allí se instaló primero un asentamiento hattita hacia el III milenio antes de Cristo, que más tarde los hititas ampliaron hasta convertirlo en un centro urbano de cierta importancia, con murallas, poternas y estructuras monumentales que los arqueólogos siguen sacando a la luz.
El sitio se descubrió casi por accidente en 1978, durante unas excavaciones clandestinas que alertaron a las autoridades. No fue hasta 1992 cuando comenzaron las excavaciones de salvamento oficiales y actualmente, Külhöyük tiene el estatus de “excavación sostenida” bajo mandato de la Presidencia turca, dirigida por la doctora Derya Yılmaz Tekin en representación del Ministerio de Cultura y Turismo y de la Universidad de Ankara. Según las propias fuentes oficiales, es la única ciudad hitita que se excava de forma activa dentro de los límites administrativos de Ankara.
Lo que hace especialmente llamativo el hallazgo es lo excepcional de la planta implicada. Centaurea tchihatcheffii es una especie anual de la familia de las asteráceas, la misma que margaritas y girasoles, que produce flores pequeñas de tonos rojos, rosas y morados, a veces con una cualidad cambiante que le ha dado su nombre popular alternativo, yanardöner (“tornasolada” o “cambiante”, como la seda que cambia de color según la luz).
Fue descrita por primera vez en 1848 por el naturalista de origen ruso Pierre de Tchihatcheff, que recogió los primeros ejemplares entre las localidades de Gölbek y Yavrucak, muy cerca de donde hoy se sitúa Külhöyük. Casi dos siglos después de aquella primera descripción, la planta sigue circunscrita casi al mismo punto del mapa. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la clasifica como “en peligro crítico” y el Convenio de Berna la incluye entre las especies de protección estricta en Europa.
Hasta el momento, no se ha explicado públicamente si la vasija contenía las semillas de forma intencionada, como parte de una ofrenda, almacenamiento ritual, un uso ornamental o medicinal por parte de sus habitantes hititas, o si llegaron allí de manera fortuita, arrastradas por el viento o mezcladas con otros materiales vegetales.




Madrid y Barcelona entran al 'top 100' de ciudades globales por su éxito


Hermano de Diana de Gales reabre la tensión con Carlos III mediante sus memorias

Caso Isak Andic: móvil del fundador de Mango desmiente achaques de salud en su muerte



El fenómeno Shakira inyectará hasta €200 millones en la economía madrileña



